Abres la factura, consumes lo mismo que el año pasado y aun así pagas más. Es la consulta que más recibimos en la oficina de Elche. Casi siempre es una de estas cinco cosas, o varias a la vez.
1. Se acabó la promoción
Muchas ofertas del mercado libre tienen un precio de bienvenida durante doce meses. Al renovarse, el precio sube. La comercializadora debe avisarte con antelación, pero ese aviso suele pasar desapercibido entre correos y publicidad.
Cómo comprobarlo: compara el precio del kWh de tu última factura con el de hace un año.
2. El mercado ha subido
Si tienes una tarifa indexada o el PVPC (la tarifa regulada), tu precio sigue al mercado mayorista. En otoño de 2026 el mercado está claramente más caro que hace un año, empujado por el precio del gas. Con una tarifa fija, en cambio, tu precio no se mueve hasta la renovación.
3. Pagas más potencia de la que usas
El término de potencia se paga todos los días, consumas o no. Si tienes más kW de los que necesitas, ese sobrecoste es fijo todo el año.
Cómo comprobarlo: en el área de clientes de la distribuidora puedes ver tu potencia máxima demandada. Si queda muy lejos de la contratada, hay margen.
4. Servicios añadidos
Mantenimientos, seguros de electrodomésticos, asistencias… Pequeños importes mensuales que, sumados, pesan.
5. Lecturas estimadas
Si el contador no se ha leído, la factura puede ir con un consumo estimado que luego se regulariza de golpe. Se puede reclamar.
Lo que hacemos nosotros
Revisamos tu factura gratis, corregimos lo que sobra, te cambiamos a la tarifa que mejor encaja con tu consumo y, sobre todo, volvemos a revisarla cada año para que no te vuelva a pasar. Así lo hacemos.